Mayo 11, 2026

 Queramos o no, debemos reconocer algo, y es que hay puntos de partida donde Dios nos coloca delante de montañas que parecen demasiado grandes para nosotros. Situaciones que, humanamente hablando, no tienen solución. Problemas que superan nuestras fuerzas, nuestras capacidades y hasta nuestra fe. Y es curioso, porque muchas veces vivimos planificando únicamente aquello que creemos poder hacer por nosotros mismos. Nos movemos dentro de lo seguro, dentro de lo calculable, dentro de lo posible.